martes, 30 de septiembre de 2014

Pelo sin sulfatos, un año después

Hace cosa más o menos de un año, o año y pico, os conté los quebraderos de cabeza que, durante años, desde que puse el primer pie en la adolescencia, me había traído el dichoso pelo graso, y cómo, tras mucho tiempo resignándome a lo que parecía inevitable, había por fin decidido tomar cartas en el asunto, atacando el problema desde la raíz (literalmente). 


No os asustéis; éste era mi pelo "limpio" hace poco más de un año, recién levantada.

Si te encuentras en una situación similar, si estás en guerra permanente con tu pelo o tu cuero cabelludo, ya sea combatiendo grasa, caspa, encrespamiento, sequedad, puntas abiertas, picores o lo que sea, lo has probado todo y ya no sabes qué hacer, te recomiendo que sigas leyendo.

miércoles, 24 de septiembre de 2014

'Les doy un año', o qué ponerse este otoño

El otro día estuve en el cine viendo 'Les doy un año' ('I Give it a Year'). La peli en sí, quitando un par de chistes que tienen su gracia, no vale nada, y no la recomiendo ni me voy a entretener hablando del tema.



Si me quedo con algo de esta película, es con la ropa. En concreto, la forma de vestir de Nat, la protagonista, interpretada por Rose Byrne. Me parece la inspiración perfecta para el otoño que llega, con sus finos jerséis holgados, sus faldas de lápiz, sus camisas abotonadas hasta el cuello, sus vestidos de fiesta, vaporosos y etéreos, sus botas altas y sus abrigos color camel. Los básicos perfectos, combinados con maestría.

jueves, 18 de septiembre de 2014

Miraur: el timo de la estampita

Hoy vengo a darle cera a Miraur Dermocosmetics, una marca que en un principio iba camino de encantarme, y que ahora me cae francamente mal.


Ya he mencionado en más de una ocasión que si hay algo que no soporto como consumidora, es el engaño, y me da igual si se trata de una pequeña trampa del marketing o de una mentira flagrante. Para el caso es lo mismo. Tenía una profe en quinto de Primaria que nos decía que igual de mala que una mentira, era una media verdad, porque ninguna de las dos es cierta, y ambas llevan implícita la intención de engañar. Y tenía toda la razón. Las historias pueden tener muchas versiones diferentes, pero los hechos son los que son, independientemente de la interpretación que se les dé después.

Pero vayamos al grano.

Si entráis en la página web de Miraur Dermocosmetics, en el apartado 'Sobre Miraur', os encontraréis con esto:

jueves, 4 de septiembre de 2014

En busca del Santo Grial de los champús (III): Champú de propóleo de Condonyer & March

Compré este champú de propóleo en el Herbolario Navarro, en la calle Fuencarral de Madrid. Ese herbolario gigante, de dos plantas, que tiene de todo, pero que también muchas veces se sube a la parra con los precios, como es el caso (9,60 euros, por 250ml. me parece algo excesivo).

Por probar, me hice también con el gel de baño de la misma gama. La gama Propóleo pertenece a la marca Codonyer & March, una línea propia del Herbolario Navarro (por lo que no sé si será posible adquirirla en otra parte), especializado en té, café, miel y derivados.


Como veréis por las etiquetas arrugadas y las tapas llenas de churretones, llevo ya un tiempo usándolos, así que he podido formarme una opinión al respecto (basada en únicamente mi experiencia).

martes, 2 de septiembre de 2014

La dieta, esa gran tomadura de pelo

La dieta, tal y como se entiende hoy en día, es una de las mayores estafas de este siglo y del pasado. No sólo las dietas milagro, que esas ya sabemos todos que son mentira y no funcionan. Me refiero a todas, todas y cada una de las dietas habidas y por haber. Al concepto 'dieta' como tal. Es un timo, un engaño, una máquina de hacer dinero que funciona como un engranaje de precisión.


No hay un secreto para adelgazar, no hay ningún misterio. Y no necesitas darle dinero a nadie para que te lo cuente, porque tú eso ya lo sabes. No hace falta leerse un libro de 500 páginas, ni consultar a un experto de NaturHouse. Todo el mundo sabe lo que hay que hacer para perder peso, lo hemos escuchado no una, sino miles de veces, y es tan simple y tan de cajón que lo podríamos deducir por nosotros mismos sin demasiada complicación. Un niño de cinco años podría decírtelo. Para adelgazar (adelgazar de forma sana, se entiende, no en plan anoréxico) sólo hacen falta dos cosas: hacer ejercicio y comer bien.